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No tenía fuerzas para rendirme, así que decidí emprender activamente una búsqueda eidética, es decir, de lo esencial. Pensé que el cambio que afrontaba merecía un decorado literario, y de ahí el blog. En él reflejo pensamientos, reflexiones y emociones que he vivido durante mi estancia en Tanzania enseñando inglés y suajili a niños de preescolar en un colegio rural de la organización Born To Learn, en India como profesor de francés para la Professional School of Foreign Languages de la Fundación Vicente Ferrer, y actualmente en Malí cooperando con CONEMUND en proyectos de seguridad alimentaria y equidad de género. Mi objetivo cabe en una palabra: Compartir.

martes, 19 de abril de 2022

Cuatro ollas con alas y una evidencia

He aquí cuatro idas de olla: 

- Solo hay una cosa más absurda que juzgar, odiar o enamorarse de la imagen de un espejo, y es creer que ese juicio, odio o amor son reales. 

- Si naciera un perro con el instinto de temer y ladrarle a lo conocido y no al revés, justo con el primer ladrido se abriría un agujero de gusano entre su hocico y el párpado de Adán despertándose del profundo sueño en el que quedó sumido después de creer que había perdido el Paraíso. 

- Este mundo es un susto que estamos teniendo, y de las "efes" del ¡ufffffff! que espiraremos con alivio al darnos cuenta de que no hay nada que temer colgarán como cortinas transparentes los amores que piden cosas y los tiempos de espera disecados. 

- Si le preguntaras a un proyector de cine de dónde saca lo que proyecta fuera te respondería que él lo único que sabe de la película es lo que ve en la pantalla. 

Y he aquí una evidencia: 

- Joe Biden tiene dificultades cognitivas. 


sábado, 16 de abril de 2022

Insania tecnificada

La locura también se puede clasificar e incluso tecnificar y mesurar. He aquí tres tipos de locura con su correspondiente nombre técnico:

Tipo I: Extirpación parcial o total del clítoris y/o del prepucio. A esto se le llama clitoridectomía.

Tipo II: Extirpación parcial o total del clítoris y los labios menores, con o sin extirpación de los labios mayores. A esto se le conoce como excisión.

Tipo III: Ablación del clítoris y de los labios menores con sutura de los labios mayores para estrechar el orificio vaginal. En este caso se habla de infibulación.

Bueno, pues resulta que en Malí el 90% de las mujeres de entre 15 y 45 años han pasado por alguno de estos tres formatos de tortura, ¡el 90%! Pero sin duda lo más asombroso son los motivos por los que esto se hace. Hay varios, y todos moverían a la risa y parecerían una broma si no fuera porque la cosa es para llorar y muy seria.

Se habla de un aumento de la fertilidad y del poder malévolo del clítoris, de órganos sucios y feos, de patrimonio cultural e integración social, de preservación de la castidad y la fidelidad durante el matrimonio e incluso se fortalece con ser algo recomendado religiosamente.

Viniendo como viene la práctica envuelta en misticismo, higiene y estética, patrimonio cultural e integración social, psicosexualidad y religión puede uno hacerse una idea de lo complicado que es erradicar una aberración como esta. Está totalmente embebido en la psique de estas comunidades. Más que de un ejercicio de erradicación se trata de uno de decantación.

¿Cómo se apostata de ser humano? Por mi parte solicito un pasaporte de gusano o de espora estéril.

He aquí nuestra paradoja existencial: no hay nada más inhumano que lo humano. 

viernes, 15 de abril de 2022

Bamako-sopapo

Los primeros días en Bamako son un sopapo de extranjería y una pregunta árida a la pupila: ¿qué has venido a hacer aquí, tubabu? Si llegas en marzo el sopapo es de calor-martillo-desierto-urbano, y si en julio de lluvia-barro y alcantarilla. Practica con el visitante la sodomía logística: es complicado y caro ir a cualquier sitio y es imposible quedarse donde uno está. El tráfico es demencial, atroz y esquizofrénico, la circulación cambia de sentido sin sentido, la luz no se corta casi nunca porque casi nunca está para poder cortarse y el agua se va cuando te acabas de echar el champú. 

Aquí viven unos pocos negros sin blanca y muchos blancos con motivaciones oscuras que ni ellos mismos conocen. Todavía no sé qué hacen tantísimas ONG, pero en los sótanos de los barrios altos de la cooperación se dice en petit comité que esto es cosa de conveniencia, no de altruismo. Coopero contigo para que te quedes donde estás; toma alpiste y no molestes más. 

Bamako es ahora la habitación del pánico del Sahel: tiros en Sikasso, evitar la zona. Obus en Tombouctou, evitar la zona. Asalto en Gao, evitar la zona. Ataque en Mopti, evitar la zona. Masacre en Moura, evitar la zona... y así todos los días, Ramadán mediante; la hora de la oración, tiempo de munición. No se puede salir de Bamako porque fuera hay una guerra sin nombre, y quedarse es pelearse contra tu nadie. Una ciudad archicara en un país infrapobre. Un lugar sin futuro porque la calavera del tiempo se vende en los mercados de vudú. ¿Para qué es esa cabeza de mono?, ¿para dar gusto a la sopa?

Y mientras tanto, polvo de carretera, francés con arena, zumo de sudor y piscinas para blancos. El sinsentido de este lugar y su hostilidad son gasolina para mi curiosidad. Mali, país embargado con una capital que embarga. ¡Cuéntame, Bamako!, ¿por qué me quieres con tanta prisa envejecer?, ¿qué me quieres decir?, no me maltratarías si no tuvieras algo para mí.

lunes, 11 de abril de 2022

La esencia del acto

 


Pegarle un tiro a un caballo puede ser un acto de violencia o de compasión (si es que el caballo está sufriendo). En cualquier caso, es pegarle un tiro a un caballo. La esencia del acto no está en el acto en sí, sino en su motivación.

Lo que una persona haga o deje de hacer tiene su esencia no en lo que haga o deje de hacer, sino en lo que le lleva a hacerlo o a dejar de hacerlo. 

Si son tus ganas de transcender y de ser visto como un prócer ante el mundo lo que te mueve, entonces lo que hagas (sea lo que sea) estará impregnado de egoismo, y tu acción, aunque pueda parecer heróica y altruista, será esencialmente egoista. Sin embargo, si lo que haces lo haces desde la entrega, la valentía y el servicio, entonces tu acción quedará igualmente impregnada de esos valores. No es qué se hace, sino por qué, inspirado en qué o movido por qué lo que importa en el acto. 

Teresa de Calcuta decía: "I prefer you to make mistakes in kindness rather than work miracles in unkindness".

"¡Bien hecho!", por tanto, pasa a ser una expresión muy superficial. "¡Bien pensado!", es mucho más potente, esencial y fiable, entre otras cosas porque no hay pensamientos neutros y no hay ningún pensamiento que no se manifieste en forma de una manera o de otra. 

Pensar algo feo es como tirarse un pedo, no se ve pero se acaba oliendo. Y hablar mal de alguien es vomitar hacia dentro. 

jueves, 15 de julio de 2021

Lugar


"Existe dentro de cada persona un lugar que nunca siente dolor, que no tiene edad y que nunca muere. Resulta además, que es posible viajar a ese lugar, y cuando lo hacemos -independientemente de lo corta que sea nuestra visita- las limitaciones que comúnmente aceptamos en nuestro día a día dejan de existir, no son ni siquiera una posibilidad. Es un lugar del que se puede volver con una profunda transformación, con la sensación certera de haber percibido una realidad más elevada. 

A veces pasamos por situaciones que nos parecen insostenibles, pero tenemos que entender que eso no representa un estado permanente, es sólo una imagen pasajera, una foto de nuestra existencia. Si nos imaginamos, por ejemplo, una foto que hayamos tomado en la playa, podemos pensar en elementos particulares ordenados de una manera también particular: olas haciéndose espuma, pájaros acariciando el aire, el sol dejando una lengua de luz sobre el agua, una pareja paseando de la mano hacia el infinito… Pero si volviéramos el día siguiente, o incluso la hora siguiente, la escena sería completamente diferente, la foto que habíamos tomado ya no existiría. 

Pasa lo mismo con nuestra vida: cada instante, cada estado, es diferente del anterior, inigualable. Lo interesante en términos prácticos es que podemos entrenar el cerebro para afrontar cada nuevo momento de manera optimista creando patrones mentales que refuercen la asunción de los problemas como parte pasajera del juego y que potencien la concepción de soluciones creativas para aquello que nos preocupe. Esto se puede conseguir de una manera natural viajando a ese lugar que todos tenemos dentro. El souvenir que traemos de vuelta es siempre una disposición y una fuerza anímicas positivas. Los billetes son baratos, y se compran en una ventanilla que se llama meditación."

- El texto es una adaptación de Deepak Chopra-

Publicado el 18 de mayo de 2015.